¿En qué consistió? En llevar un objeto que relacionemos con cada uno de nuestros compañeros del elenco, explicar el porqué de la elección de ese objeto.
Hoy para mis compañeros fui:
- un peluchito felino
- una vela con aroma
- un libro de Marco Aurelio Denegri
- El Principito
- una piedra preciosa.
Al final de la sesión me sentí muy agradecida, estimada, estimulada. También recordé algunas cosas que ya había olvidado de mí y que son parte de mi esencia. La sensación fue el regresar a mi casa mismo globo de helio, no sé en qué ruta regresé si andaba por las nubes.
El proceso de conocerlos, re-conocerlos y reconocerme a mí misma a través de sus miradas ha sido aleccionador, gratificante. Sentir que me abrazan largamente sonriéndome a los ojos, que hay un puente entre nosotros por donde transitan nuestras emociones me hace sentir que vamos siendo un solo cuerpo. La magia del teatro empieza una vez que hemos ofrendado el corazón.
lunes, 2 de diciembre de 2013
sábado, 2 de noviembre de 2013
Día 1: una nueva mirada
Es como si, de repente, me hubiera arrancado la cabeza del cuerpo y esta fuera un globo de helio que ha subido hasta las nubes, y desde allí estoy mirando hacia la tierra con nuevos ojos y una sonrisa tan gigante que babeo hasta achatar los baches que antes me hacían tropezar. Un mal día hoy es una lección, una oportunidad de aprendizaje, material para mi corazón y, por ende, barro para mi oficio.
El otro día pensaba, ¿pero en qué más podría encajar yo si he guardado y guardo tanto aquí en mi corazón? Y pensaba en lo bonito que es hacer arte con las emociones. El teatro, de alguna forma, me ha salvado, ahora que he vuelto a él me siento viva, y también como una adolescente, pues he vuelto a pegar pósters en las paredes de mi cuarto (ahora son pósters de teatro, antes eran de cine, creo que porque quería ser actriz de Hollywood, ahora eso me importa un comino), y en 2 ocasiones, claramente, me he vuelto a sentir como una niña: eso de cantarle a los pájaros, a Dios y al cielo en idiomas inventados solo lo hacía cuando tenía 4 años.
Y, para sumar a los "acontecimientos", hace poco apareció un hermano mío, de alma, que me ha abrazado con sus palabras a través de sus cartas: Van Gogh, que me ilumina a diario y alimenta mi espíritu con su grandeza.
En este álbum recopilaré tanto emociones como pensamientos, ya sea para los procesos creativos (de actuación u otra índole) que esté desarrollando, o simplemente porque son descubrimientos que quiero fotografiar con mis palabras.
El otro día pensaba, ¿pero en qué más podría encajar yo si he guardado y guardo tanto aquí en mi corazón? Y pensaba en lo bonito que es hacer arte con las emociones. El teatro, de alguna forma, me ha salvado, ahora que he vuelto a él me siento viva, y también como una adolescente, pues he vuelto a pegar pósters en las paredes de mi cuarto (ahora son pósters de teatro, antes eran de cine, creo que porque quería ser actriz de Hollywood, ahora eso me importa un comino), y en 2 ocasiones, claramente, me he vuelto a sentir como una niña: eso de cantarle a los pájaros, a Dios y al cielo en idiomas inventados solo lo hacía cuando tenía 4 años.
Y, para sumar a los "acontecimientos", hace poco apareció un hermano mío, de alma, que me ha abrazado con sus palabras a través de sus cartas: Van Gogh, que me ilumina a diario y alimenta mi espíritu con su grandeza.
En este álbum recopilaré tanto emociones como pensamientos, ya sea para los procesos creativos (de actuación u otra índole) que esté desarrollando, o simplemente porque son descubrimientos que quiero fotografiar con mis palabras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)