¿En qué consistió? En llevar un objeto que relacionemos con cada uno de nuestros compañeros del elenco, explicar el porqué de la elección de ese objeto.
Hoy para mis compañeros fui:
- un peluchito felino
- una vela con aroma
- un libro de Marco Aurelio Denegri
- El Principito
- una piedra preciosa.
Al final de la sesión me sentí muy agradecida, estimada, estimulada. También recordé algunas cosas que ya había olvidado de mí y que son parte de mi esencia. La sensación fue el regresar a mi casa mismo globo de helio, no sé en qué ruta regresé si andaba por las nubes.
El proceso de conocerlos, re-conocerlos y reconocerme a mí misma a través de sus miradas ha sido aleccionador, gratificante. Sentir que me abrazan largamente sonriéndome a los ojos, que hay un puente entre nosotros por donde transitan nuestras emociones me hace sentir que vamos siendo un solo cuerpo. La magia del teatro empieza una vez que hemos ofrendado el corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario